viernes, 7 de julio de 2006

La coherencia de Zapatero

Parece que no se tiene claro por que no asistió el presidente del gobierno a misa el pasado 8 de Julio.
Puede que tuviera razones personales, como por ejemplo, que no tenga esa costumbre, que no sea creyente o la más importante, que es el presidente de todos los españoles. Guste o no guste este país es aconfesional, y algunas personas siguen sin entender que significa esa palabra.
Que no pertenece o está adscrito a ninguna confesión religiosa. Y eso es lo que debía demostrar Zapatero. Y de paso, eso es lo que deberían demostrar las autoridades que vemos año tras año detrás del palio. Porque lo que no se puede es dar cobertura a una iglesia que critica las leyes que nos protegen, que no quiere que tengan los mismo derechos todos, que quiere impedir se nos trate a todos por igual como ciudadanos.
Si en su tiempo libre el presidente va a misa, lo debe hacer como ciudadano. No como representante del país. A ver si empezamos a vivir nuestra vida con un poco mas de coherencia. A ver si dejamos de aparentar y de asistir a actos sociales que en realidad nos comprometen con una religión que en una gran mayoría ya no practicamos ni creemos.
Aunque desde otros puntos enfrentados se sumen números como el 90% de católicos, solo hay que entrar un domingo en una de sus iglesias para comprobarlo. Nos casamos por la gran ceremonia barroca, comulgamos como si de un acto social se tratara, bautizamos a nuestros hijos por el que dirán.
En definitiva, vivimos de cara a la galería, aunque sea a costa de ser incoherentes. Como decía un contertuliano, supongo que Camps se confesaría antes de comulgar, pero es que al fin y al cabo, esta religión es tan fácil de llevar, porque peques lo que peques al confesarte estas perdonado, o sea, empatas. Así cualquiera, ¿no?

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