domingo, 7 de enero de 2007

Lo mejorcito de Cañizares

Es muy significativo que el cardenal de Toledo entienda a la nueva asignatura “Educación para la ciudadanía” como algo terriblemente malo y que además de lo que significan sus contenidos desfigure la verdad del hombre. Y yo le preguntaría a ese señor con esa sabiduría que le caracteriza ¿cual es la verdad del hombre? Porque sería una tontería preguntarle por la de la mujer, ya que tenemos mas claro que el agua que para la Iglesia la mujer no tiene ni verdad ni mentira, solo es transmisora, unas veces de pecado por obra y otras por omisión. ¿Cual es la verdadera verdad del hombre? Porque yo siempre he pensado que seria la libertad de conciencia, la libertad de elección y no parece que sea así para esa Iglesia tan aferrada a los viejos usos y costumbres y que tanto gusta a esa parte de la derechona de este país. En este momento de cambios en nuestra sociedad, la combinación de diferentes nacionalidades, ciudadanos de otros países, culturas y colores se pretende convivir los unos con los otros, que es lo natural entre seres humanos y la mejor forma de hacerlo es con la educación en valores positivos. La educación entre los niños diferentes para que no se sientan como tales. Educando en lo que significa ser ciudadanos, sus derechos y sus obligaciones, en la convivencia, y el Estado es el responsable de impartir la Educación a toda la población. Y todo esto acabará el día en que este gobierno se enfrente a la verdad del hombre y esa no es otra que la separación del estado y la religión para favorecer la libertad de conciencia. No se entienda esto como restricción de la libertad, al contrario, la favorecerá. Es la lucha de la Iglesia Católica por no perder su liderazgo, porque la realidad es que le queda la tradición pero no la creencia en sus dictados.

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