sábado, 7 de abril de 2007

La desigualdad confirmada

Una cosa más para añadir a la lista de acciones discriminatorias contra la mujer. Si eres madre no puedes ni ser guapa ni representar a tu país. El estereotipo para estos concursos es encontrarse en la talla 36 ya que la 38 se considerada gordita, ser alta, con pechos rellenos, depilación láser, pómulos prominentes y dispuesta a tragar con todo. En cuanto una mujer es madre, esta casada, estudia o simplemente tiene una coherencia en su vida ya se le discrimina para poder participar en muchas cosas. Y no te digo ya si piensa por ella misma. Entonces ni siquiera se la quiere en un partido político. Y con esto no quiero decir que todas las mujeres que están en un partido político no sean capaces de pensar por ellas mismas, pero a los hechos me remito.
Una niña que fue madre temprana se ve ahora, madura por necesidad pero que perfectamente da el canon de belleza estipulados para poder concursar en la elección de la más bella de este país y se ve relegada por que es madre.
No es la primera vez que ocurre algo así, las he visto peores. He visto como para entrar a formar parte en una empresa te hacen preguntas sobre las pretensiones que tienes de formar familia. Si tienes idea de tener uno o más hijos, si esta casada hace mucho, si el piso es en propiedad y otras muchas preguntas que daría las dos piernas y cien chalets a que no se las hacen a un hombre en las mismas circunstancias.
Ese tema no mejora tanto como aparenta. Yo misma tuve que asegurar a aquel gran almacén que me habían extirpado los ovarios para que quedaran tranquilos y pudieran darme un contrato de tres míseros meses. Luego vino lo peor, pasaron los años y ya no podían hacerme un contrato fijo por ser mayorcita.
Y ya al final tuve que irme, porque era cierto Porque con aquella edad tan mala que yo tenía ya no me chuleaban ni yo tragaba tanto como ellos querían. No aguantaba los chistes verdes y les recordaba la calidad de su próstata cada vez que ellos me recordaban mi peso, (que tampoco era para tanto). Y fíjense ustedes, que a esos grandes almacenes todas las jóvenes y todos los jóvenes están loquitos por entrar, y luego loquitos por salir.
Así pues, continuamos con la no igualdad de la mujer y el hombre ya no en el ámbito laboral si no en cualquier otro.
Y si no…. ¿Porque se creen que yo estoy escribiendo esto un sábado por la mañana? -Porque mi maridito ha decidido dormir la siesta del borrego y yo no pienso mover ni un dedo ni de la casa ni del jardín hasta que no se levante del sofá.

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