martes, 25 de septiembre de 2007

Elige, susto o muerte

Que a nuestro alcalde le gusten los proyectos para el Rico Pérez no es de extrañar. Para eso le vendió el estadio a la sociedad presidida por el Sr. Ortiz. Para que lo primero que levantara fuera una gran torre de negocio y especulación. ¿No les parece chocante que tres proyectos diferentes incluyan la misma torre? Me da que pensar. Para empezar creo recordar que la venta se hacía para la remodelación del estadio y mejora de sus terrenos colindantes. No podía ser de otro modo, la mejora para el Sr. Ortiz siempre es a base de ladrillo y negocio. Y si su “no amigo” Alperi tiene que cambiar el Plan Especial, se hace y punto. El PGOU no. Eso para otro día.

Se dice con la “supuesta” crisis inmobiliaria que en Alicante sobran viviendas y que Alicante tiene demasiados Centros Comerciales, deben faltarnos hoteles por lo visto y el pequeño comercio debe estar muy contento. Y digo yo, que no entiendo casi nada de fútbol... ¿no seria mejor que el Sr. Ortiz se centrara en el equipo, en la compra de futbolistas, en la cantera, en lo deportivo, en hacer unas instalaciones para poder usarlas todos, para que este equipo fuera de primera en vez de segunda? Por supuesto que un estadio bonito y luminoso seria la pera y como dicen los que entienden, haría ciudad.

Pero de ese mismo modo un puente Calatrava para cruzar Alfonso el Sabio también estaría bonito y un puerto deportivo en el hoyo 18 casi mas acertado. Y a todo esto la oposición vuelve a estar tan calladita como en los principios del caso Plan Rabassa. ¿Para cuando unas declaraciones de algún concejal de PSOE dándonos sus ideas? Porque creo recordar que hay alguna muy herculana y ya vemos que Bernal está de acuerdo. Igual hasta le gusta la torre de 40 pisos en vez de unas instalaciones para todos.

viernes, 7 de septiembre de 2007

La cara opuesta de la Ley de proteccion contra la violencia de genero.

Os voy a contar la cara opuesta de la Ley contra la violencia de género. Para que veamos que existen dos tipos de machismo, el masculino y el femenino.
Era una vez una argentina que conoció a un cubano. Comenzaron una relación entre amorosa y simbiótica. Tú me quieres y yo te alojo en mi vivienda. A pesar de la diferencia de edad, ella bastante mayor que él y él un negro prieto y muy guapo, ella se esforzaba en el vestuario y en parecer más cercana a su edad porque uno de sus grandes miedos era perderlo.
El cubano educado en la moral religiosa y en una familia cumplidora de la norma divina es una persona trabajadora, no consume alcohol ni droga alguna, no fuma, y por su carácter tímido apenas levanta la voz.Ella una parlanchina vestida de Nancy de 15 años maleducada donde las haya y siempre hablando en publico mal de su pareja.
Hemos compartido cenas y fiestas con esa pareja y jamás escuchamos hablar en tono despectivo a él de su pareja, ni siquiera como el resto de otras parejas aunque fuera de broma.
El cubano trabaja en la obra, y por supuesto va donde se le llama. Tiene un hijo en Cuba y le envía dinero a la vez que a su ex mujer para que no sufran las penurias de aquel país.
Así que igual está en Alcoy de lunes a domingo que en La florida haciendo chapuzas a algún cliente ocasional, todo en espera de que le llegue su documentación para tener residencia española.
En este espacio de dos o tres años, la convivencia se merma y el amor desaparece por parte del cubano, quien tras una conversación con la argentina aparentemente sensata deciden dejar la relación y poner a la venta la vivienda comprada simbólicamente entre los dos, aunque el único que aportaba nomina y seguridad al banco fuera el compañero.
La cosa no termina ahí, si no que empieza una venganza machista y planificada por parte de la argentina al comprobar que tras su continua petición de reconciliación el cubano no transige.
Ella toma una decisión: “si no eres para mi no vas a ser para nadie” empieza por ir a la oficina de atención a la mujer maltratada alegando haber sido victima de violencia tanto psicológica como física. Allí le comunican que con esa denuncia lo llevan a juicio. No existen pruebas ni partes, ni denuncias a la comisaría por parte de la victima..la jueza dictamina que hay indicios y queda para juicio de aquí a unos días.
Día tras día ella ha estado acosando al moreno para que retome su relación, la rabia y el trastorno reventó en esa mujer cuando llegó a sus oídos que el cubano ha rehecho su relación con otra chica y esta conviviendo con ella.
Ahora este pobre amigo, ignorante de toda la trama se encuentra frente a un juez con una acusación de maltrato, con una orden de alejamiento (que a él le beneficia mucho, puesto que ya no podía soportar el continuo acoso por parte de la argentina) y con un futuro incierto y una mancha en su expediente a la hora de conseguir el documento que le acreditara como ciudadano español.
Ella preferiría verlo muerto a verlo compartir su vida con otra mujer.
El fiscal pide nueve meses para el cubano, y el pobre no come ni duerme por que no entiende la situación. ¿Y que hacemos ahora?