domingo, 9 de diciembre de 2007

Asesinos y no victimas


La ley contra la violencia de género me parece que tiene que estar haciendo aguas en algún sitio y todavía no hemos descubierto donde.
Yo para empezar procuraría cambiar la forma de definir a los protagonistas de esta violencia. Siempre se habla en los medios de información de las “victimas”. La noticia comienza siempre diciendo: “otra victima de la violencia de género”. Podríamos darle la vuelta al sentido de la frase, podríamos comenzar diciendo: “otro asesino ha conseguido su propósito, matar a una persona por no asumir su frustración”.
La mujer se presenta como victima de un pobre desequilibrado y eso no es cierto. La mujer ha sido victima hasta llegar a su propia muerte de muchos y muchas personas que no la han ayudado en su camino. Muchas de esas veces sus propias familias no la han defendido como deberían, otras sus propios amigos no han creído tales barbaridades, también ellas mismas no han tenido valor para afrontar la situación. Una de las cuestiones puede ser la dependencia económica de un marido, pero cada día se ven más asesinatos de ex parejas y eso solo significa que el fracaso y la rabia no han sido afrontados por el asesino.
De algún modo hay que proteger a una mujer que incluso momentáneamente puede perdonar, porque todos sabemos positivamente que al poco la va a asesinar. Con algún dictamen a ese agresor y medio loco hay que apartarlo de ella. Y está claro que el alejamiento no es el método. Debemos ayudar a esas mujeres teniendo centros abiertos para atenderlas, en todos los barrios, en muchas ciudades, y en muchos pueblos.
Que cualquier mujer pueda entrar en ellos y asesorarse, darle protección total, que se sienta segura para afrontar ese trago amargo por el que esta pasando. Dándole alternativas y soluciones

2 comentarios:

RAE dijo...

Por favor, unas cuantas comas más y unos cuantos "muchos" menos. Gracias.

Ricardo Fernández dijo...

Qué crítica más desagradable. Me deja perplejo que a lo más que podamos llegar es a contar adverbios de cantidad. Lamentable.
Muy lamentable.
Mucho. Muchísimo.