viernes, 7 de diciembre de 2007

La Laicidad

Al paso que van ocurriendo los acontecimientos y los movimientos migratorios tendremos que ir metalizándonos a que haya un cambio en la organización social de este país, a que más pronto o más tarde el Estado tenga que tomar la opción de la Laicidad. Hasta ahora no habían surgido problemas por esta razón pero no hay que dudar que en próximas décadas los inmigrantes de hoy sean nuestros políticos del mañana y que estos colectivos aporten sus religiones y sus costumbres. Así pues en un futuro la iglesia católica no será la única que pretenda llevarse un pedazo de pastel político/económico.
Y ahí será donde se pueda realizar la conversión de estado aconfesional pero dominado por antiguos tratados obsoletos con la iglesia en estado laico y la puesta en marcha de la separación del Estado de las instituciones religiosas. No será ni una catástrofe ni un atraso, al contrario será un paso hacia el progreso y hacia la paz entre las diferentes comunidades que conforman una nación. La laicidad funciona si el estado garantiza la total libertad de los cultos, así como la total libertad de expresión y de difusión del pensamiento, y no da trato de favor a ninguna comunidad ni a nivel financiero ni político. El estado no debe inmiscuirse en mantener relaciones entre las iglesias, ya que no debe reconocer a ninguna con distinciones. En el marco general de sus atribuciones políticas debe cuidar que cada una ejerza sus libertades individuales, cuidar del orden público y de la armonía social entre los ciudadanos.
A partir del momento en que el estado considera que la religión es un asunto definitivamente privado, las iglesias no pueden reivindicar ninguna ventaja, privilegio, o tratamiento particular, y aun menos pretender que se le asignen estatutos oficiales exceptuando el respeto de la ley común que rige la libertad de asociación. La ética laica conduce a la justicia social: igualdad de derechos e igualdad de oportunidades. Las condiciones de esta igualdad son: la educación laica, el derecho a la información y el aprendizaje de la crítica.
La laicidad esta basada en la diferenciación para cada ciudadano entre la esfera pública y la esfera privada: En la privada y personal la de la libertad absoluta de conciencia donde se expresan las convicciones filosóficas, metafísicas, las creencias, las practicas religiosas y los modos de vida comunitarios. La esfera publica, ciudadana, donde el ciudadano evoluciona a nivel social, económico, político y jurídico. Las reglas están claramente definidas y tienen como base los derechos humanos. Al reconocer la igualdad en los derechos humanos las leyes favorecen a todos por igual. Así los nacimientos, matrimonios, vida o muerte estarán regidos por leyes de igualdad y no por tendencias religiosas. La escuela laica debe por fin, preservarse de cualquier penetración económica, confesional o ideológica. La escuela no es un lugar donde se manifiestan o enfrentan las diferencias, es un lugar donde se suspenden de común acuerdo, particularismo y condiciones de hecho .La escuela debe desestimar cualquier forma de proselitismo. En una sociedad cada vez más multicultural, la laicidad puede enseñar a los individuos a cooperar, a encontrar las modalidades de una buena comprensión y a ayudarlos a armonizar sus diferencias.
Las ideas de la laicidad son las únicas que pueden crear de nuevo las condiciones de paz duradera ante los nacionalismos alimentados por el odio religioso y étnico. Los propios progresos de la ciencia no pueden estar influenciados de los grupos de presión sobre todo religiosos. El interés general y el respeto de la persona deben ser los únicos marcos de este progreso. La laicidad no es una cuestión del pasado, es una idea de progreso y debe ser institucional. Se funda sobre los principios humanistas forjados a lo largo de la historia y es la resistencia a la comodidad del pensamiento único, el pensamiento global que hace que se olvide el propio pensamiento racional y nos dominen los dogmas.
En resumen. La laicidad no es sinónimo de antirreligioso ni de contrario a las religiones,No pretende eliminar ni sacrificar las creencias si no el intento de que el Estado asegure la igualdad ante las leyes y la igualdad de oportunidades entre sus ciudadanos sea cual sea su opción religiosa. Dentro de unos años, este país no será ya tan mayoritariamente católico y tenemos que ir adaptándonos a ello.

No hay comentarios: