domingo, 23 de marzo de 2008

A su imagen y semejanza



"Jesús no tuvo cuidados paliativos pero su muerte fue absolutamente digna porque la miró a la cara, con confianza, porque la aceptó con amor, porque la vivió descansando en los brazos del Padre Celestial”.

Desde aquí pido a quien corresponda, a los archivos de datos de la Seguridad Social, por ejemplo, que todas aquellas personas que creen en esta afirmación y opinión, en especial miembros de la Conferencia Episcopal, sean tomados sus datos para que el día que hagan uso de los servicios sanitarios o ingreso en cualquier Hospital de este pais, sea en la Comunidad que fuere, les sean tratadas sus enfermedades del mismo modo que se le fueron tratadas a Jesús.

Que vivan sus intervenciones quirúrgicas con dignidad y amor, pero sin anestesia. Que les extraigan sus muelas y lo vivan con amor y resignación, que sus dolores de cabeza sean tratados desde la pureza de sus pensamientos, que sus tumoraciones y canceres los vivan en la satisfacción mística y mueran descansando en los brazos del Padre Celestial y lleven con ellos sus sufrimientos mas dramáticos y dolorosos y los afronten con la cabeza bien alta.

Y también pediría que en la misma habitación les acompañe algún enfermo que por desgracia opine que el dolor no lleva a ningún sitio. Un compañero de habitación que sea tratado con dignidad, que le sea paliado todo aquel dolor que su cuerpo emita hasta el punto de que en la recta final pueda descansar en paz y eliminen sus últimos dolores. Esos que no le llevan a ningún sitio salvo a rabiar como un perro. Que estos seguidores de Jesús en su más puro concepto vivan y mueran como lo hizo él, pero de verdad. Y que les sea concedido el favor de que al igual que Jesús muera en una cruz.

Por cierto... nada de ambulancias que en aquella época tampoco las había, que vayan andando.

1 comentario:

Anónimo dijo...

A los antiguos dioses paganos, considerados como diversas representaciones demoníacas, se les ofrecía sacrificios humanos, sangre de víctimas que además exigían que fuesen puras e inocentes, como la de niños, doncellas vírgenes y ancianos.
Nos vanagloriamos hoy día de ser una humanidad que gracias al progreso, consideramos producto de la incultura y el atraso aquellas prácticas. Sín embargo, seguimos siendo víctimas del mismo amo con diferente careta. Ahora lleva una careta " modelna" con la que nos sigue engañando, pués sigue exigiendo los mismos sacrificios de sangre. Sangre de los mas inocentes y desvalidos. Los que mas necesitan de nuestra protección : Niños, enfermos y ancianos. Protección que una sociedad tan "modelna" no es capaz de garantizar, ya que no duda en ofrecerlos como sacrificio de sangre a su amo : el gran arquitecto universal, promotor de la libertad, solidaridad e igualdad de la Revolución Francesa , del comunismo y socialismo bolchevique, del nazismo alemán, del liberalismo capitalista americano, del mismo amo que entonces, pero con diferente careta.
El ser concebido en el seno materno no es un trozo de carne como un cáncer maligno, es un ser vivo diferente de su madre, pero necesitado de ella. Lo mas despreciable que puede llegar a hacer una sociedad es matar a sus propios hijos. Las madres también son víctimas del engaño,las pobres niñas y adultas que lo hacen, arrastran su pena durante el resto de sus vidas donde el remordimiento y el demonio que han dejado las posea, las lleva a la depresión, angustia , desesperación y a veces al suicidio.Es el precio de sangre que se paga al Gran Arquitecto Universal : Lucifer.