domingo, 20 de julio de 2008

El yate papal y las pateras




Llámenme demagogo si quieren, pero viendo la entrada de su santidad Benedicto XVI en el puerto de Sydney a bordo de un lujosísimo yate, no pude evitar recordar la estampa de las últimas pateras llenas de niños muertos.

Me pregunto cuánto habrá costado el viaje del Papa a Australia, incluidos los desplazamientos de tantos jóvenes de todo el mundo - los pague quien los pague - hasta nuestros antípodas para celebrar esa reunión universal de la juventud católica. Y me pregunto también cuántos niños seguirían viviendo si todo ese dinero, en lugar de gastarse en un inmenso jolgorio religioso se hubiera enviado al Tercer Mundo para ayudar a las familias sumidas en la pobreza. Ya, ya sé que duele, que ofende, que no es políticamente correcto decir estas cosas, y que cada uno hace lo que quiere con su dinero.


El gobierno australiano, cuyo presidente ha pronunciado hace poco un discurso ferozmente xenófobo contra los musulmanes residentes en su país, invitándoles a marcharse, es muy dueño de gastarse unos cuantos cientos de millones de euros en este viaje propagandístico de otra religión que tampoco es la anglicana. Los padres de los jóvenes españoles, la mayoría pertenecientes a la ultra conservadora organización de los “kilos”, protegida del cardenal Rouco, también son dueños de pagar el viaje de sus hijos; si es que lo han pagado ellos.




Me parece muy bien. Pero me choca que una organización como la Iglesia Católica, que se opone al aborto y a la muerte indolora en defensa de su particular concepto de la vida, no se preocupe más de las vidas de unos niños que ya están en este mundo porque sus madres no abortaron y que viajan con ellas en busca de un paraíso donde se derrocha el dinero. Si los padres de esos niños recibieran de nuestro mundo una mínima ayuda para vivir decentemente, no se subirían a la patera a jugarse la vida.

Ya sé que soy un demagogo y que me escandalizo por el chocolate del loro. Porque no sólo la Iglesia tira el dinero en fiestas, también podríamos hablar de los derroches de nuestros jolgorios paganos, de nuestros gastos particulares en tonterías innecesarias y demás; en un sistema diabólico en el que si no consumimos hasta reventar viene la crisis económica y los jóvenes, siempre los pobres jóvenes, los jóvenes pobres, se quedan sin trabajo.

Pues nada, a Dios rogando y con el mazo dando. A Australia a pasarlo pipa rezando con el Papa, y a los pobres niños de la patera pues… pobrecitos, se reza también por ellos y ya está.

No se crean que a mi no me remuerde la conciencia. Yo me gasto un dinerito en la comida de mis gatos, de vez en cuando me voy con la familia a darme una comilona que aumenta mis niveles de colesterol, y viajo por ahí, y me compro ropa y libros, y tengo un buen coche y una buena casa. Yo también soy culpable, y ustedes y los que no se enteran.

Todos somos culpables; pero al menos no hacemos ostentación de Fe, Esperanza y Caridad, sobre todo eso: Caridad. Lo cual no nos hace mejores, pero si más lúcidos y sinceros. Y, sobre todo, no intentamos imponer nuestra moral y nuestra fe a los demás.

Porque, ¿cómo es posible que la Iglesia Católica pretenda ser la guía espiritual de Europa y del Mundo, con el pasado que tiene? Pío XII bendiciendo los cañones italianos que iban a Abisinia, los obispos españoles saludando a Franco brazo en alto, los cardenales alemanes mirando para otro lado sin decir ni pío del holocausto… Afortunadamente, hay ejemplos de lo contrario, y así tenemos al padre Las Casas denunciando los abusos en las Indias, a los buenos misioneros jesuitas de Paraguay, a monseñor Romero asesinado por los paramilitares en Centro America por defender a los pobres. Pero esos santos ingénuos nunca representaron a la jerarquía católica, sino más bien fueron personajes molestos, ignorados o ninguneados por ella y despreciados por los poderes públicos.

Los jefes de la Iglesia Católica deberían recapacitar sobre los efectos negativos de una propaganda demasiado ostentosa. Porque el despilfarro nunca ha sido un buen ejemplo.

Miguel Ángel Pérez Oca.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Los Sonidos Del Infierno

A continuación vamos a relatar Y A ESCUCHAR un incidente que fue enterrado con sumo cuidado en el silencio por los medios de comunicación tanto del este como del oeste, y que fue el descubrimiento de lo que se llamó la bóveda del infierno por los soviéticos en Siberia occidental a finales de 1989. Esto ocurrió durante unas perforaciones profundas que se realizaron cerca de Mourmansk, en la casi Isla de Kola que limita con Finlandia debajo del Círculo Polar Ártico. En sus ediciones de 31 de mayo y 6 de octubre de 1989, el periódico Le Figaro de Francia dio cuenta de esas perforaciones profundas en la corteza terrestre, efectuadas en los Estados Unidos, en Alemania y en la URSS, pero esto sin hacer una sola referencia al infierno.

En Mourmansk la perforación tenía por objeto observar las placas litosféricas que son las que generan los sismos. El medio de investigación consistía en el descenso de un captador de vibraciones al fondo de la perforación, hasta lo más profundo posible (un micrófono es un captador de vibraciones sonoras), conectado a un aparato de registro en la superficie.

Pero algo pasó que hizo reaccionar al mundo científico y al régimen comunista con inusitada fuerza. El 24 de abril de 1990, Stan Miller, un periodista norteamericano publicó en el semanario Weekly World News el extraño suceso relacionado con la perforación, con el título “Nosotros hemos perforado la bóveda del averno”. El artículo en mención decía lo siguiente:


“Científicos que hicieron una perforación de 15 kms. de profundidad para estudiar el movimiento de las placas continentales bajo la superficie terrestre, pretenden haber descubierto el infierno”.

Esta es la noticia que se publicó en el periódico finlandés Ammenusastia y que reveló lo siguiente:

El geólogo soviético Dimitri Azzakov ha dicho “Como comunista, yo no creo ni en el cielo ni en la Biblia, pero como científico creo ahora en el averno”. Luego, dijo el Doctor Azzakov. “Sobra decir que nosotros tuvimos un terrible impacto al hacer semejante descubrimiento. Pero sabemos lo que hemos visto y lo que hemos escuchado. Estamos absolutamente seguros que llegamos hasta la bóveda del averno”.

Azzakov da su testimonio así:

“Al llegar a 15 km. de profundidad, la columna de perforación comenzó a girar libremente, demostrando que la trepanación había llegado a una cavidad o caverna. Las ondas termométricas indicaron entonces una elevación súbita del calor, es decir, más o menos a 1,100º C. Después de haber vuelto a subir la columna de perforación, nosotros no podíamos creer lo que veíamos: una criatura provista de colmillos con enormes ojos terroríficos, diabólicos, se apareció entre una nube gaseosa y aulló como un animal salvaje antes de desaparecer. Algunos obreros y técnicos huyeron, pero los que se quedaron quisieron conocer más de esto.

Hicimos descender un micrófono al fondo del entubado con el fin de registrar el ruido de la placa litosférica en movimiento. Pero en lugar de esto, escuchamos una voz humana que aullaba de dolor de forma aguda y penetrante. Primero creímos que era un defecto de nuestro material. Nosotros lo volvimos a subir, lo revisamos y luego lo volvimos a bajar pero nuestras peores sospechas fueron confirmadas. No eran los aullidos de una sola persona, eran los gritos penetrantes de dolor de millones de personas. Por fortuna, nosotros pusimos en marcha y tenemos registrados en un casete unos aullidos de pesadilla. En ese momento, detuvimos la perforación y cementamos el hueco. En realidad, estamos seguros que hicimos el descubrimiento de algo que sobrepasa nuestra comprensión”.

Según el periódico Ammenusastia, las autoridades soviéticas se han rehusado a hacer cualquier comentario. No obstante, otra publicación norteamericana The Last Day Ministries publicó la información el 14 de febrero de 1990. El 2 de abril siguiente, dicho periódico hizo precisiones suplementarias a la traducción de un artículo del Asker Og Baerums Budstikke, el periódico más importante de Noruega. Se trata de la entrevista de Bjarne Nümmedal, el sismólogo jefe del equipo noruego que participó en la perforación en Moursmansk:

“El descubrimiento de voces humanas en esta cavidad disgustó de tal manera a los soviéticos, que al principio no sabían qué hacer con el personal de los miembros extranjeros del equipo. Todos nosotros fuimos despedidos 2 días después de que hicimos este descubrimiento. Los soviéticos tenían un miedo terrible a que nosotros propagáramos las noticias sobre este descubrimiento y un representante del Ministerio de Asuntos Religiosos nos entregó a todos una gran suma como precio de nuestro silencio. Fuimos obligados a aceptar esa suma, pero de regreso a Noruega yo doné ese dinero a una obra de caridad. Pero lo que espantó, sobre todo a los soviéticos fue esa criatura, inteligente, con grandes alas de murciélago, abrasado en llamas en el fondo oscuro del cielo siberiano y que gritó en ruso: “yo los he conquistado a ustedes”. Eso fue absolutamente terrible, los soviéticos gritaron de terror”, dijo Nümmedal.

Más tarde en la noche, él vio una cantidad de ambulancias que circulaban por ese campamento. Un chofer a quien él conocía le relató que a todo el personal ruso se le había administrado un sedante conocido para borrar la memoria a corto plazo.

He aquí la información sensacional que no se publicó con detalles sino en los periódicos finlandeses y noruegos y se reprodujo en una publicación de poco tiraje en los Estados Unidos. Todos los medios de comunicación franceses hicieron el silencio más completo.

La censura de los gobiernos intervino eficazmente a fin de evitar el pánico u opacar el descubrimiento, el cual sin duda traería consecuencias en relación con un posible vuelco hacia la fe y en detrimento de muchos intereses.



A Continuación la grabación original proporcionada por el Dr Azzakov:



http://www.youtube.com/watch?v=6wgGLxRtBIw&feature=related

Anónimo dijo...

oye tio, te robaste el comentario de la pagina de Luis Eduardo Lopez Padilla, si lo tomas de otra pagina, al menos dale el credito que se merece...no lo crees?