martes, 6 de octubre de 2009

Si Chapí levantara la cabeza




Ese ridículo cambio de palabras en el texto de la zarzuela del alicantino Ruperto Chapí demuestra lo intolerantes y lo fanáticos que podemos llegar a ser en alguna ocasión. Un artista que luchó por que la zarzuela fuera considerada algo más que una mera diversión, al que se le debe la fundación, junto a Sinesio Delgado y otros jóvenes creadores, de la Sociedad de Autores, creada contra el monopolio de los editores, menudo chasco se llevaría si levantara la cabeza y viera que le han cambiado catalanes por valencianos sólo por una animadversión particular a la Autonomía con la que tenemos fronteras, naturales y mentales.


Roger de Flor, fue un caballero templario y caudillo al servicio de la corona de Aragón, uno de los capitanes de los almogávares. Estuvo al mando de las compañías de almogávares, mercenarios aragoneses y catalanes que habían sido empleados por la Corona de Aragón en la conquista de Valencia y Mallorca. Sus hazañas nos llegan por medio de la crónica de Muntaner, inspirando la obra «Tirante el Blanco», de Joanot Martorell.


Y ahora, en el siglo XXI alguna mente calenturienta e intolerante borra la palabra catalanes de un texto musical y la cambia por valencianos sólo porque habrá considerado que así, quedaba más patriótico el texto.
La cuestión es cercenar la cultura, evitar que los valencianos nos demos cuenta que Cataluña no es Polonia. La cuestión es que el saber te da poder, y en esto están estos garifantes políticos, en evitar la cultura y la libertad de conciencia de cada uno. De ahí que prohíban la emisión de ciertos canales de TV, que pidan exámenes de valencianía o que sotovoce se diga que para ir a Cataluña se necesita pasaporte.
Menos visitas del Papa pagadas por la Generalitat y más libertad para abrir nuestra mente a la cultura

1 comentario:

Iseult dijo...

Es muy curioso... al final, a los Almogávares no los quiere recordar nadie: aquí porque son "polacos", como dices, y allí porque al fin y al cabo representa uno de los capítulos más negros y crueles de la historia de Catalunya... !menos mal que siempre nos quedarán los Moros y Cristianos¡