martes, 30 de marzo de 2010

Que le pasa a la crisis de hoy en día?



A ver si me aclaro: llevo un año buscando trabajo.


Tengo experiencia porque desde los veintitantos he trabajado.

No estoy limitada, puesto que he cambiado de ocupación durante estos casi 25 años laborales, y lo mismo te vendo un perfume carísimo, que te maquillo para una boda, que he vendido uñas acrílicas, o llevado la gerencia de una joyería pequeña o he presupuestado rejas, puertas automáticas como vendido pisos, o colaboro con el jefe de obra.

O sea que me adapto a los casos y aprendo cosas nuevas en poco tiempo. No soy quisquillosa en el cobro por mis servicios, esto quiere decir que pretendo cobrar lo que diga el convenio.


No he tenido bajas laborales ni siquiera estando embarazada. No tengo edad ya de preñarme, y estoy a punto de que deje de bajarme la regla y los niños son suficientemente mayores como para hacer cama solitos.

Al que me contrate le dan subvenciones por ser mujer, parada y tener más de 45 años. En todas las empresas he trabajado lealmente para mis jefes. En realidad, pido poco a cambio de lo que doy. ¿Y que me encuentro?
Pues que en cuanto me inscribo en una oferta soy descartada inmediatamente por mi edad. Que las ofertas suelen ser para personas desde 21 años a 35. O sea que ya podría jubilarme por esta regla de tres.
Bueno, también se limpiar, puesto que lo estoy haciendo desde que tenía 10 años, pero ahora el precio de la hora de la limpieza ha bajado hasta precios irrisorios, vamos que ni en tiempos remotos se pagaba a lo que se paga ahora. ¿Entonces cual es mi futuro?
Porque si en la limpieza están a ese precio, no quiero ni pensar las pobres de las cunetas a cuanto están cobrando sus servicios. Y como no soy creyente, lo de: "dios proveerá" no me sirve, y menos cuando vienen los pagos bancarios.

¿Que futuro tenemos entonces las mujeres que ya estamos en esta fase de la vida, en la que lo tienes todo claro, en la que no tienes que preocuparte por hacerte un novio, o por ver si se te pasa el arroz para tener hijos?, cuando si se mira bien, ¡somos todo ventajas! No nos queda otro remedio que reinventarnos. ¿Alguien me da una solución?

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