sábado, 24 de julio de 2010

Este es un poble vell, hi ha un altre Alacant




Dice nuestro Himno de Alicante, "no es este ja el poble vell, es altre Alacant".
Yo mejor diria: "Este es un poble vell, hi ha un altre Alacant".

Seguramente muchos alicantinos no saben que existen dos Alicantes. Yo lo he descubierto hace poco, puesto que no voy mucho hacia esa zona que cada dia es diferente y cada dia tiene calles nuevas y nuevas avenidas. Y he decidido que cada vez que vengan amigos a visitarme en vez de llevarles al castillo que siempre está el ascensor roto, les voy a llevar al otro Alicante.

Ese que está pasado el Postiguet, con grandes avenidas, arboledas frondosas, aceras amplias por las que pasean dos madres con sus cochecitos sin tropiezos, bares y heladerías con juegos para niños, así mientras tomas una cerveza o o un helado tus hijos juegan, te dejan tranquilo y estan vigilados al mismo tiempo, un tranvía moderno que lo atraviesa entre césped y flores, donde las paradas del tranvia se asemejan a las instalaciones modernas de cualquier ciudad de Europa, las calles todas con dos o mas carriles, grandes rotondas, las casas todas separadas las unas de las otras y rodeadas por jardines, piscinas y aparcamientos privados, campos de golf, y sobre todo un Alicante sin zona azul.

Puedes aparcar donde quieras, incluso en la puerta de tu casa y eso se nota ya que todos los alicantinos que pasean por esas calles sonríen y son felices.

Sin embargo en este Alicante en el que yo vivo las calles son pequeñas, no encuentras aparcamiento y si lo haces en la zona azul en la que vives tienes que pagar, no hay apenas árboles y las altas palmeras que antes habían las están quitando todas, no hay restaurantes y heladerías con parque para que jueguen tus hijos, todas las terrazas están sobre aceras recalentadas por el sol, en las aceras si vas con el carrito, los demás transeuntes tienen que bajar de la acera, para visitar un parque como hay tan pocos, hay que tener mucha suerte y que un banco esté libre para sentarte, todos los edificios están tan juntos que apenas pasa el aire ni la brisa del mar, son casi todos tan feos.. unos altos, otros bajos, unos antiguos al lado unos modernisimos, no hay una linea mas o menos igual ni siquiera en el centro de la ciudad. No hay tranvía entre césped porque el pequeño mini tranvia que va desde la falda del castillo hasta la Renfe es subterraneo, está sucia y fea y con unos contrastes muy disparatados gracias a la concejalia de estética, dos macetones rojos por aqui, tres color cerámica por allá, ahora unas flores que guelgan de arriba, ahora unas que están a ras del suleo, pero claro eso solo en el centro, y me parece que por lo visto tiene menos imaginación en este Alicante gris, que en el otro.

Como podéis comprobar, ¿para que les voy a enseñar este Alicante feo habiendo otro tan bonito? Quizás deberíamos plantearle a nuestra alcaldesa que nos lleve por un tiempo a vivir a todos al otro Alicante bonito mientras vuelve a levantar éste de nuevo en el que vivimos la mayoría, ya que también pagamos el otro con nuestros impuestos, y ya que están realicen las obras las empresas de siempre

martes, 13 de julio de 2010

No nos quiera tanto Sra Consellera


La Consellería de Bienestar Social ha tomado la decisión totalmente hipócrita de mostrar fotografías a las mujeres que libremente decidan abortar, de fetos de 14 semanas, para ver si de este modo les quitan las ganas y cargan el resto de su vida con un hijo no deseado.
Esta es una buena medida que podría tomar la propia Consellería como ejemplo y mostrarse a sí misma fotografías de personas dependientes, que ella misma está rechazando ayudar al no poner en práctica la Ley de Dependencia de la que tantos ciudadanos de otras comunidades se están beneficiando.
Es un método hipócrita ya que están defendiendo la vida para los que no pueden pagarse una clínica privada para abortar, algo muy usual entre los miembros de ese partido, de derechas de toda la vida. Exactamente toda la vida están realizando estas prácticas solamente los que puede permitírselo, y ahora que una ley nos da libertad y protección al resto de mujeres para poder ser iguales a las demás, ahora este partido pone el grito en el cielo.

Una medida muy dogmatizada, ya que está relacionada con otro gremio importante que va unido a este partido, la Iglesia más rancia de nuestro país. Otra organización poco ejemplar como es esta parte de la iglesia, capaz de tapar las ignominias que realizan sus miembros y defenderlos, actos que atentan contra seres vivos, como son los niños y los menores de edad.
¿De esto no se preocupa la Conselleria? Podría también enviar fotografías de usuarios pederastas a esas asociaciones pro-vida a ver si pueden apoyar o defender dichas prácticas. Por favor, señora Consellera, ponga en marcha su trabajo más pendiente, dé vida a las familias y buena vida a los dependientes y deje en manos de nuestra libertad y conciencia femenina lo que queramos hacer con nuestro cuerpo y nuestra vida.

domingo, 11 de julio de 2010

UN MENSAJE POR GEORGE CARLIN

La paradoja de nuestro tiempo es que tenemos edificios más altos y temperamentos más reducidos, carreteras más anchas y puntos de vista más estrechos. Gastamos más, pero tenemos menos; compramos más, pero disfrutamos menos.

Tenemos casas más grandes y familias más chicas, mayores comodidades y menos tiempo. Tenemos más grados académicos, pero menos sentido común; mayor conocimiento, pero menor capacidad de juicio; más expertos, pero más problemas; mejor medicina, pero menor bienestar.
Bebemos demasiado, fumamos demasiado, despilfarramos demasiado, reímos muy poco, manejamos muy rápido, nos enojamos demasiado, nos desvelamos demasiado, amanecemos cansados, leemos muy poco, y vemos demasiada televisión.

Hemos multiplicado nuestras posesiones, pero reducido nuestros valores. Hablamos demasiado, amamos demasiado poco y odiamos muy frecuentemente.

Hemos aprendido a ganarnos la vida, pero no a vivir. Añadimos años a nuestras vidas, no vida a nuestros años.
Hemos logrado ir y volver de la luna, pero se nos dificulta cruzar la calle para conocer a un nuevo vecino. Conquistamos el espacio exterior, pero no el interior. Hemos hecho grandes cosas, pero no por ello mejores.

Hemos limpiado el aire, pero contaminamos nuestra alma. Conquistamos el átomo, pero no nuestros prejuicios. Escribimos más, pero aprendemos menos. Planeamos más, pero logramos menos.

Hemos aprendido a apresurarnos, pero no a esperar. Producimos computadoras que pueden procesar mayor información y difundirla, pero nos comunicamos cada vez menos y menos.

Estos son tiempos de comidas rápidas y digestión lenta, de hombres de gran talla y cortedad de carácter, de enormes ganancias económicas y relaciones humanas superficiales.

Hoy en día hay dos ingresos, pero más divorcios; casas más lujosas, pero hogares rotos. Son tiempos de viajes rápidos, pañales desechables, moral descartable, amores de una noche, cuerpos obesos, y píldoras que hacen todo, desde alegrar y apaciguar, hasta matar.

Son tiempos en que hay mucho en el escaparate y muy poco en la bodega. Tiempos en que la tecnología puede hacerte llegar esta carta, y en que tú puedes elegir compartir estas reflexiones o simplemente borrarlas.

Acuérdate de pasar algún tiempo con tus seres queridos, porque ellos no estarán aquí siempre.

Acuérdate de ser amable con quien ahora te admira, porque esa personita crecerá muy pronto y se alejará de tí.

Acuérdate de abrazar a quien tienes cerca, porque ese es el único tesoro que puedes dar con el corazón, sin que te cueste ni un centavo.

Acuérdate de decir te amo a tu pareja y a tus seres queridos, pero sobre todo dilo sinceramente. Un beso y un abrazo pueden reparar una herida cuando se dan con toda el alma.

Acuérdate de tomarte de la mano con tu ser querido y atesorar ese momento, porque un día esa persona ya no estará contigo.

Date tiempo para amar y para conversar, y comparte tus más preciadas ideas.

Y siempre recuerda:

La vida no se mide por el número de veces que tomamos aliento, sino por los extraordinarios momentos que nos lo quitan.

George Carlin.