viernes, 6 de agosto de 2010

La Historia real del poder de la Iglesia o como ser un ingenuo español.



Está más que demostrado que el ser humano es de lo más ingenuo que hay en la tierra. Un día hace ya muchos siglos y basándose en un episodio real y en una frase:”tú eres Pedro y sobre esta piedra edificarás mi Iglesia”, un grupo de hombres con sotana se auto nombraron los representantes de un dios omnipotente en la tierra. A partir de ese momento reyes, gobernantes y una gran cantidad de ciudadanos siguieron a pie juntillas todas las indicaciones que estos fueron haciendo bajo la amenaza de la muerte, del infierno y de cantidades ingentes de catástrofes que acontecerían si no se les obedecía.


A la par, fueron capaces de poner a la mujer en un segundo lugar, apartarla todo aquello que le diera potestad y definirla desde bruja hasta arpía como poco si no se sometía a las normas establecidas por estos representantes legales de Dios.


Esta Iglesia desde mi punto de vista, ha dominado el devenir de este planeta a su antojo. Ha avalado guerras (empezando por la guerra santa) a apoyado crímenes de lesa humanidad estando al lado de dictadores enloquecidos que decidieron que su raza era mejor que otras razas, ha doblegado y eliminado otras religiones y a otros seguidores de ellas cuando han descubierto otras zonas de la tierra pobladas, según ellos eran unos desgraciados que no estaban en el camino de la verdad y de la luz. Esta iglesia poblada desde su inicio por perversos, por personas con ansias de poder, por egoístas y promiscuos es la que nos ha marcado el camino durante siglos, bajo la amenaza de un infierno y la perdición celestial.


Cualquier enfermedad todavía no resulta su curación era un castigo de dios por los pecados cometidos, eso si, siempre cometidos por otros nunca por los representantes de la iglesia que tenían hijos y concubinas como cualquier otro hombre( lo mismo que hoy en día), si había un terremoto, también era castigo del todo poderoso, por no haber construido una catedral a tiempo y de este modo la Iglesia poder crear su patrimonio, si había que ir a una guerra a conquistar otro país, dios protegería a ese rey para que la misión fuera en buena lid.


Y así día tras día y siglo tras siglo nos han comido la cabeza y nos han sorbido los sesos hasta hacernos creer que ese dios, una vez misericordioso y en otras ocasiones un perfecto cabronazo nos premia o castiga según decide. Todo esto lo sabemos por gracia de sus bocas transmisoras de la voluntad de dios. Si analizamos esta doctrina con la razón, pierde todo el sentido, esa es la única vía por la que la Iglesia pierde aceite, por la razón.


Si es tan bondadoso, si eres bueno, si haces lo indicado dice el libro de sus enseñanzas que tienes la gloria ganada y un lugar a la derecha del padre. Entonces ¿cómo puede ser que ese dios tan bondadoso hay decidido quién puede ser rico y quien vivir en la pobreza? ¿Con que criterios se basa para enviar una enfermedad mortal a uno de sus seguidores mientras otros malvados hipócritas y sinvergüenzas viven hasta el final de sus días en la abundancia? ¿Porque ha decidido que unos sean más desgraciados que otros?... espera, no me contestes ya me acuerdo, una mujer un día mordió una manzana y desobedeció ( coño, tenía que ser mujer)y por su culpa y desde ese día todo el mundo va mal, todos morimos y enfermamos y dios nos envía pruebas y castigos para que nos purifiquemos antes de morir y eso sí, si un minuto antes pedimos perdón a dios, nos serán perdonadas todas nuestras malas acciones, nuestros asesinatos, nuestros maltratos a los semejantes ( sobre todo si son mujeres), nuestros desfalcos a los socios, etc etc.. Hombre, esta religión muy mala no parece……si pagas todo se soluciona en el último minuto.


Y los españoles que a lo largo de la historia hemos sido casi los que más los hemos avalado seguimos en el siglo XXI haciéndolo a través del concordato. Ahora el Papa viene al Renio Unido, y todo aquel feligrés que quiera escuchar una misa celebrada por él tendrá que pagar entre mil y cinco mil pesetas. Algo normal para otros países, el típico que cada palo aguante su vela, es impensable en este país. Aquí donde perdimos la capacidad de razonar desde los Reyes Católicos y nos dejamos embaucar por el dogmatismo, pagamos anualmente siete mil millones de euros por gracia del Concordato firmado con la Iglesia Católica. Y los pagamos creyentes y no creyentes. Me parece que ya va siendo hora que este país utilice la razón y deje de pagar el diezmo al amo de las tierras, realice una buena reforma y deje que lo del césar sea para el cesar y lo de dios para dios. El que quiera creer que pague por ello, como el que quiere ir al cine paga por ver una película o por ir al teatro. Son gustos particulares, del entorno privado de cada cual y no es ético que se pague entre todos. Para todos aquellos creyentes que se aferran a que otros hagan por ellos lo que ellos podrían hacer por sí mismos, les diría que lo correcto y coherente es que la Iglesia se mantenga con lo que les corresponda y todos aquellos servicios que dicen realizar al ciudadano los haga el Estado, que seguro que con el diezmo que pagamos, podemos hacerlo sobradamente. Imaginar por un momento la cantidad de ayudas y subvenciones que se les dan a organismos regentados por la Iglesia. Pensar en la relación ilógica en este siglo de un capellán en el ejército o en una comisión de bioética de un hospital. Y si no, pongamos por ejemplo a un cura con voto de castidad dando clases de sexualidad a niños menores de edad. Pues así vivimos, sin usar la razón, guiados por un que dirán ilógico y por unas costumbres que rayan lo irrisorio y lo incoherente. !Y tan contentos!

1 comentario:

Constante.Matías dijo...

La razón parece que se va imponiendo, pese a los interés creados y sus colaterales. Que tomen notan nuestros gobernantes y en la próxima visita a Galicia que no la paguemos todos como la de Valencia, lo lógico es que pague el que quiera ver el espectáculo.