martes, 10 de agosto de 2010

Que no nos confundan a los herculanos



Como bien dice José Juan Huesca, si el Checa levantara la cabeza, volvería a recostarla inmediatamente del disgusto que tendría al ver en que han convertido a su Hércules querido. Aquel Hércules que como usted bien dice impulsó con una pelota de trapo a un grupo de jóvenes a los que al mismo tiempo transmitía los valores que transmite cualquier actividad deportiva bien realizada.
Los valores de respeto, compañerismo, esfuerzo, lealtad y honradez.

Quién nos iba a decir a nosotros los herculanos que tantos años después estaría nuestro equipo en boca de todos los periódicos noticieros y campañas deportivas por culpa supuestamente de la falta de dichos valores en los directivos de este equipo. El Hercules ya estuvo en primera y fue por meritos propios, lo recuerdo como si fuera ayer, nada empañó aquella alegría porque era verdadero su triunfo, porque aquella directiva no empaño el sueño herculano con sus malas artes. La vida ha evolucionado, nunca podré determinar si a mejor o a peor, pero desde luego y visto lo visto a pero en cuestión de valores. Hoy el sueño herculano es un bluf.



Deportistas y directivos están supuestamente acusados por la fiscalía anticorrupción por pagar, sobornar y realizar actos poco éticos para estar en una división que por lo visto no se confiaba en que podía estar. Ahora, esta afición está siendo manipulada, las ganas de que su equipo jugara contra los mejores se ven enturbiadas por una nebulosa de engaño y fraude. Y como si fuéramos niños pequeños queremos pagar nuestra frustración con quien no tiene nada que ver, en vez de darnos la vuelta y enfadarnos con la directiva.

La misma que compró a tan bajo precio el estadio para supuestamente remodelarlo, pero hasta que no ha estado en primera, hasta que no tiene seguro entrada de dinero por parte de retransmisiones, por parte de abonos encarecidos y por vete a saber que otros agujeros negros, no se ha decidido a cumplir con lo pactado hace tantos años, cuando compró un campo de futbol de los ciudadanos y lo privatizó.
Han jugado con nosotros, primero con un concurso de un estadio que nunca se va a realizar, después con las promesas de un ascenso sabiendo que todo estaba supuestamente pactado y pagado.

La afición del Hércules no puede ser utilizada por ninguna directiva. El equipo es alicantino, representa a esta ciudad y por lo visto este símbolo no ha significado nada para la directiva actual que ha utilizado su poder económico para alcanzar objetivos con fines nada deportivos ni a través de medios lícitos supuestamente.

No podemos consentirlo y tenemos que pedir justicia para nuestro equipo, justicia para su afición, y justicia para que el nombre del Hércules sea restablecido a lo que siempre fue, un equipo respetable, con capacidad y con valentía. Y así el Hércules será campeón.

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